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Adiós Linux, Hola Fuchsia, el nuevo sistema operativo con el que Google quiere sustituir a Android

Se trata de un sistema operativo móvil que no depende del kernel de Linux. En otras palabras, permitirá a Google actuar más libremente y controlar todos los aspectos de su plataforma.

Ahora se sabe que la mezcla de Android y de Chrome OS se llama Fuchsia, y hay una diferencia importante con esas dos plataformas: que no estará basado en el kernel Linux

El nuevo kernel se llama Magenta y eso permitirá a Google 'librarse' de esa dependencia y de la GPL. Google no esconde el desarrollo de Fuchsia aunque no ha confirmado públicamente la existencia de esta plataforma, y ahora aparecen nuevas imágenes de una interfaz que apunta maneras pero a la que le queda aún mucho recorrido.

Según han publicado en Ars Technica, para empezar ya no se llama Andromeda, sino Fuchsia. No sabemos a qué se debe esto, pero mientras que lo primero era una especulación y algo supuesto, lo segundo es un hecho: se llama así y hasta hay un logotipo oficial para identificarlo.

Adiós a Linux

Que Fuchsia ya no dependa de Linux es un paso bastante importante, si bien explicar exactamente por qué llevaría mucho tiempo y sería demasiado técnico. En resumen, Google ha desarrollado un kernel (el software nuclear de un sistema operativo) llamado Magenta y que es propiedad de Google (Linux es un lenguaje de libre uso).

Esto es algo positivo en cierto modo, pues Google ya no depende de las actualizacioens de Linux y puede mejorar su sistema operativo a su manera. Al fin y al cabo, Android está basado en una versión de Linux que ya data de 2014, con todo lo que eso conlleva: no está adaptado a nuevos tipos de memoria o de procesador por completo y arrastra cosas anticuadas.

Por otro lado, este movimiento da más control y poder a Google sobre un sistema operativo en el que ya manda casi por completo, a excepción de las capas de edición que suman las compañías de hardware sobre él. Esto tiene también su lado 'malo', si se quiere ver así, pero Google a cambio podría adaptarlo como quisiera y cuando lo necesitara: si aparece nuevo hardware, pueden adaptar su software ellos sin depender de lo que pase con un tercero.


¿Y cómo funcionará Fuchsia?

Google no ha confirmado qué planes tiene con Fuchsia, pero viendo la interfaz, está claro que es un sistema operativo que se adapta a distintos dispositivos y formatos de pantalla como si nada. Esta Interfaz (UI) se llama en clave Armadillo y tiene un aspecto muy diferente a Android, si bien varias de las claves del Material Design que ha dominado la estética de Google en los últimos años (y que acaba de llegar a YouTube) están presentes en cierta medida.

Al margen de su diseño, parece que su funcionamiento no variará demasiado de lo que ya conocemos con Andriod. En todo caso, se reforzarán ciertas tendencias del mismo, como el uso de tarjetas para todo (como ocurre en Google Now) y el uso colores y profundidades para diferenciar los distintos niveles de interacción en los menús.

Está claro que el objetivo actualmente con Fuchsia es desprenderse del trabajo de terceros, ya sea el kernel de Linux o Java (que también se abandonará) para que todo el peso de la creación y el mantenimiento del sistema operativo de Google se lleve desde dentro de la empresa. Como decíamos, esto es bueno y malo a la vez, lo mismo que ocurre en el caso de iOS y Apple.

Al margen de cuándo se anunciará y lanzará y cómo concebirá la empresa su distribución en otro hardware que no sea el suyo, queda por ver cómo será la transición del sistema operativo más usado del mundo a uno nuevo con el que está por ver si será compatible, dadas las muchas diferencias internas entre ambos.


Fuente: Ars Technica